El impacto de recibir una carta de apoyo por parte de la porra La Irreverente se puede apreciar en su rostro, con ese dejo de satisfacción de ser tomado en cuenta por uno de los grupos de animación más numerosos en el Rebaño y en el que además de agradecer su entrega, le hacen confirmar que su trabajo comienza a dar los frutos esperados.
Ya que después de recibir, leer y asimilar la carta que el Presidente de La Irreverente Salvador Magaña le envió como apoyo al entorno que vive el "Cubo" desde el pasado Clásico Tapatío, generó en Erick Torres una gran satisfacción y compromiso de continuar con su trabajo arduo en la cancha, pues en las tribunas, el apoyo continuará.
"Me siento muy contento, ha sido un bonito detalle y estoy muy agradecido con ello porque sé que me ayudan y que me apoyan y que no me dejan solo", explicó Torres Padilla al dar cuenta del gesto que La Irreverente tuvo hacia su persona con la misiva entregada este martes, "de hecho el grito que se escuchó cuando me expulsaron me dejó una sensación de que te brindas para ellos.
"Decirles que muchas gracias por esta carta, por saber que están conmigo, que me apoyan y también decirles que yo en la cancha voy a responderles y que siempre me voy a morir por ellos y por la demás afición", complementó el artillero y canterano rojiblanco.
Tiempo después de asimilar ya con detenimiento el momento que vivió el pasado sábado por la noche en el Estadio Jalisco, Erick Torres manifestó que ya había soñado el momento que recién vivió ante Atlas, además de que el tema de quedar al margen del partido por gran parte del tiempo lo tomó con filosofía.
"Yo soñaba con meter gol en el Clásico, mi sueño de pequeño era escuchar que "el Cubo la tienen ,a llevaaaa goool... ", revivió al simular la voz de un cronista que relatara el partido, "ahora se me cumple y era algo que no lo podía creer; después la otra parte, lo de la roja me sorprende, pero era una impotencia muy grande que te sacaban después de tanto tiempo estar esperando ese partido.
"Por algo Dios hace las cosas, a lo mejor era sólo ese tiempo el que me tocaba estar ahí. Después la porra coreó mi nombre, me ayudó para sentirme fuerte y es algo que nunca voy a olvidar y se los agradezco mucho por que me hicieron sentir muy bien, me ayudaron y por saber que tengo ahí el apoyo de ellos y me siento muy bien y contento de saber que me apoyan y no me dejan solo".
"Es eso, partirme el alma, por ahí si no me toca anotar gol correr y dejar el corazón, hacer todo lo necesario para que se note el esfuerzo para que los aficionados se dediquen a disfrutar el partido y no dejen de cantar y no nos dejen de apoyar nunca", finalizó el "Cubo" en referencia al ímpetu que motiva a todo jugador a entregar todo en la cancha.





