Volvió a pisar Verde Valle luego de cumplir un año de trabajo en los Tiburones Rojos del Veracruz de la Liga de Ascenso, y lo hizo con la misma seguridad de siempre, incluso más fuerte, decidido y comprometido que nunca, para ponerse a las órdenes de Luis Valls, entrenador de arqueros interino del primer equipo del Guadalajara, para entrenar de nuevo junto a guardametas con los ha crecido futbolísticamente como Luis Ernesto Michel y Hugo Hernández.
El semblante de José Antonio Rodríguez Romero lo dice todo, no deja de sonreír, entra al vestidor a enfundarse la ropa de entrenamiento rojiblanca y colocarse los guantes, todo en el entorno de Chivas parece quedarle a la medida y no es extraño, pues se trata de la cuna en la que nació como futbolista.
A la hora de trabajar es el mismo Antonio Rodríguez que Verde Valle recuerda, intenso, fuerte, en constante competencia consigo mismo, y siempre abierto a escuchar los consejos que lo catapulten a la mejora día con día. Habla con sus compañeros, grita para motivarse y sobre todo vuela por el esférico, en pleno cumplimiento a la tarea asignada para el cancerbero.
Saluda con entusiasmo sobre todo a sus compañeros de generación, Kristian Álvarez y Abraham Coronado, junto a quienes compartió la sesión de entrenamiento de este lunes con el primer equipo del Guadalajara. Las felicitaciones, bromas y buena vibra por su destacada actuación con los Tiburones Rojos del Veracruz, escuadra en la que gracias a destacadas actuaciones alcanzó el gafete de capitán de los escualos y su posterior integración a la Selección Nacional Sub 23 que ganó su boleto a los próximos Juegos Olímpicos de Londres 2012, destacan entre los comentarios de sus compañeros.
La personalidad de José Antonio Rodríguez destaca dentro y fuera de la cancha, y el arquero tapatío mantiene la serenidad para manejarse con propiedad en su regreso a casa listo para cumplir con el trabajo que le sea asignado, pues volver para entrenar con la playera rojiblanca del equipo de sus amores es un regalo que le brinda el futbol al joven guardameta que ha sacrificado mucho por el crecimiento en su carrera futbolística.
“Estoy muy contento, este es un escudo que quiero muchísimo, lo defiendo desde Fuerzas Básicas y feliz de poder vestirme de rojiblanco de nueva cuenta después de mi gran experiencia en Veracruz”, expresó justo minutos después de finalizar el entrenamiento de este lunes del Guadalajara en Verde Valle.
Ahora José Antonio Rodríguez es capaz de referirse a si mismo en tercera persona para reconocer la meta de crecimiento que ha conquistado y que le permite también ver su vida en general desde una perspectiva distinta, en la que lo acompaña la tranquilidad y madurez necesaria para aprovechar su momento con el Rebaño.
“Regresa a Chivas un Toño más maduro, más tranquilo, un Toño que ve la vida distinta y que se da cuenta de que este último año ha sido de mucho crecimiento”, declaró Antonio Rodríguez a quien no se le borra la sonrisa del rostro.
José Antonio Rodríguez no escondió su entusiasmo, agradecido con la institución de Veracruz que lo ayudó a crecer, el joven futbolista tapatío está listo para trabajar, seguir en aprendizaje, palpar su crecimiento y volar por los aires, disfrutando de la singular virtud que caracteriza al arquero a la hora de defender la portería.
“Tengo una motivación muy grande. Estoy a la expectativa de todo lo que venga. Al final estoy orgulloso de pertenecer a esta institución, contento de entrenar en estas instalaciones que quiero muchísimo. Estoy muy agradecido con Veracruz. No es lo mismo estar en otro equipo que en Chivas, sé de la importancia de este equipo, de la calidad y estoy seguro de que Chivas es el equipo más grande de México me siento feliz de volver”, concluyó de esta manera José Antonio Rodríguez Romero.






