El Cuadrangular Jalisco de Verano 2012 tenía más significado que el de celebrar partidos de corte amistoso o de preparación, sobre todo para el mundo rojiblanco, que en este segundo semestre del año necesitaba ver resurgir a sus héroes dentro del terreno de juego y por ello la astucia y experiencia de un capitán como Johan Cruyff, el mismo que veía en el futbol un autentico espectáculo en todas sus dimensiones y un conductor como John van’ t Schip, quien trataba de plasmarlo dentro de la cancha para devolver al Rebaño a la palestra del protagonismo.
Si la presentación del jueves anterior había dejado rastros de incertidumbre. el atractivo duelo de este sábado ante uno de los equipos más contendientes del Futbol Mexicano como los Pumas de la UNAM dejaba en el terreno de juego la intención de un nuevo comienzo y el Rebaño arrancó las hostilidades con el sello van’ t Schip de presionar y hostigar a un Puma, que al igual que Monarcas Morelia esperaba la genuina oportunidad de violar la cabaña defendida por Luis Ernesto Michel, sobre todo ante el lastre que ha cargado de más de 25 años sin obtener un triunfo sobre el Guadalajara en propio territorio tapatío.
En las tribunas no importaba si se trataba de un duelo de carácter amistoso, las porras de Chivas trataban de imponer su ley en un inmueble conocido y con el que guardan una añeja historia llena de éxitos como el Estadio Jalisco. De paso le ganaban terreno al tímido Goya que se levantaba, pero que incluso ante el grito de ¡palomitas, refrescos y paletas!, de los vendedores en el inmueble quedaba en silencio.
En la banca John van’ t Schip apoyado en su primera experiencia del jueves pasado como técnico de Chivas en territorio mexicano observaba atento el accionar de sus discípulos en el terreno de juego, indicaciones, las necesarias para mantener el tono alto en el arranque de su equipo, dispuesto a demostrar que lo sucedido ante Morelia fue un mal paso y nada más.
Aunque al Guadalajara le hacían falta cuatro elementos que pueden resultar un aporte importante en el funcionamiento del equipo como Miguel Ponce, Jorge Enríquez, José Antonio Rodríguez y por supuesto Marco Fabián quienes partieron en busca del sueño Olímpico mexicano. La presencia de los elementos jóvenes de la cantera del Rebaño como Giovani Hernández le brindaba a la afición buena expectativa de observar a más jóvenes con talento surgidos de la cantera rojiblanca.
En la primera mitad
Pumas había conseguido su objetivo, con el gol anotado por Nieto de poner en jaque a Chivas, y a la vez sorprendió a los aficionados rojiblancos, quienes en mayoría, trataban de aguantar la bofetada universitaria. Para la segunda mitad la artillería rojiblanca volvió a cargar municiones con la entrada de Erick Torres y Carlos Fierro para meter presión sobre la cabaña de Odín Patiño, de inmediato la sensación de que Chivas podía ofrecer el espectáculo prometido para los aficionados del Guadalajara estaba latente en el aire.
El primer gol en territorio mexicano del equipo dirigido por John van’ t Schip era buscado con ansía por Chivas que buscaba mantener el longevo ayuno de más de 25 años de la UNAM y Carlos Fierro, el “Güero” Fierro, salió en su tarde y en primera instancia, fue el escogido de la divinidad rojiblanca para entregar ese primer gol de la nueva era de Chivas en territorio mexicano, la explosión de la afición no se hizo esperar para volver a sentir el gol como sangre en las venas y el corazón.
Aún faltaba más por parte del Guadalajara, Luis Ernesto Pérez se encargó de inscribir su nombre entre los jugadores que han anotado gol portando la playera de Chivas, al cobrar de manera impecable el penalti que fue sancionado por falta en el área de Darío Verón, sobre Rafael Márquez Lugo. La miel sobre las hojuelas de la victoria estaba sobre el paladar de la afición tapatía.
Sí algo faltaba en la fiesta del Rebaño era el retorno de su líder dentro del terreno de juego, Héctor Reynoso volvió en este duelo ante los Pumas y lo hizo respaldado por una afición que lo ha posesionado como uno de los estandartes del equipo y tras darle la mano a Giovani Hernández la afición se le entregó en aplausos al capitán rojiblanco. La fiesta estaba completa para el Guadalajara.
El ¡Chivas Chivas¡ retumbaba como canto de ángeles en las tribunas del Estadio Jalisco, y Carlos Fierro decidió subir el volumen a la emoción al anotar el tercer tanto de Chivas para cerrar con broche de oro su primer doblete con el primer equipo rojiblanco en este duelo que pinta de esperanza el rostro de los aficionados del Rebaño.
El silbatazo final del árbitro decretó el resultado. La alegría del primer triunfo no hizo perder la ecuanimidad a John van’ t Schip, el timonel rojiblanco quien tal como el jueves anterior, llevó a su equipo a agradecer el apoyo de los suyos, por esta primera exitosa entrega de un futbol que agradó y que demuestra que el futbol rojiblanco, por supuesto puede ser todo un espectáculo.





