Primer bendito domingo de futbol en la Perla de Occidente para Chivas y domingo digno para estrenar la cancha de césped natural del imponente Estadio Omnilife, domingo de segundo aniversario para el santuario rojiblanco, Chivas no sólo estrenaba playera, césped, horario, refuerzos jugando como local en los nombres de Luis Pérez y Rafael Márquez Lugo, tenía en este domingo su cita para escribir una historia triunfal en la naciente campaña del Apertura 2012 de la Liga MX dentro de su sagrado territorio.
Era el día perfecto también para inaugurar el nuevo protocolo de la Liga MX donde el Fair Play es lo más importante y así lo sintieron los capitanes de ambos conjuntos, Héctor Reynoso por parte de Chivas y Oswaldo Sánchez por parte de Santos al escuchar en voz del pequeño vestido de blanco su noble tarea del dentro del terreno de juego, jugar, ganar y hacerlo todo dentro del deportivismo
Poco a poco la afición de Chivas cumplió con la convocatoria, pues este domingo es especial para los colores rojiblancos que lo mismo recibía a chicos y grandes que a familias completas incluidos los aficionados que hicieron el viaje desde Torreón para apoyar a su equipo actual monarca del Futbol Mexicano.
En el terreno de juego, como si se tratara del presagio de un partido intenso en los primeros 15 minutos del duelo, dos anotaciones ya se le habían negado al Rebaño quien había comandado el partido con su ya habitual posesión de la pelota, pero el cuerpo arbitral dirigido por Marco Antonio Rodríguez intervino para dejar la marea rojiblanca en calma.
En la tribuna estas dos acciones contra Chivas habían enervado a la afición que se sentía despojada de la ventaja y con sus tambores como grito de batalla exigían una porción de justicia para el accionar del conjunto del Rebaño que presionaba y trataba de acorralar al equipo Campeón.
Por su parte los visitantes aparecían como un equipo cauteloso, pero en espera de la oportunidad idónea para hacer daño, sobre todo con Darwin Quintero como el encargado de comandar la ofensiva de los de la Comarca Lagunera.
La afición permaneció en alta tensión, porque los Guerreros del Santos Laguna habían amenazado con peligro la meta de Luis Ernesto Michel, y por si fuera poco uno de los referentes dentro de la cancha como Luis Ernesto Pérez se vio obligado a abandonar la batalla debido a una molestia.
Con su planteamiento ofensivo, Chivas sabía que corría el riesgo, pero el grado alto del partido del que se trataba y la afición con ese apoyo incesante impulsaron al equipo dirigido por John van' t Schip a morirse en la raya con su sistema ofensivo que busca dar espectáculo y goles para el gozo de sus seguidores.
En la última jugada del cotejo Darwin Quintero decidió el amargo final del encuentro para el Rebaño al enviar la pelota al fondo de la cabaña de Luis Michel, Chivas corrió el riesgo que el partido exigía y se encontró con un amargo desenlace que provocó la impotencia en los rostros y cánticos de los aficionados rojiblancos.
A pesar del descalabro la costumbre de Chivas en la era John van t Schip permaneció intacta, agradecer una y otra vez a la tribuna en el Estadio Omnilife que cumplió renovado su segundo aniversario, y que poco a poco apagó sus luces y dejó desiertas sus butacas rojas en espera de la oportunidad ideal para festejar un triunfo del Rebaño





