En su reaparición oficial como jugador del Guadalajara, Miguel Sabah vivió las dos caras de la moneda, ya que por una parte disfrutó de anotar el gol que significó el empate para Chivas ante Toluca, pero por otra recibió una tarjeta roja que lo dejó con una sensación incómoda.
Más allá de estas situaciones, el refuerzo rojiblanco manifestó estar tranquilo por el esfuerzo realizado en el transcurso del partido y con la mentalidad de seguir con entrega en el trabajo para estar mejor cuando vuelva a tener la oportunidad de jugar con el Rebaño.
“Bien, aunque nos faltó comunicación en algunos movimientos en los que no nos entendimos, pero es parte de este nuevo cambio, trabajamos muy poco, estoy conociendo a mis compañeros y eso es importante. Me falta mucho por mostrar todavía, estoy tranquilo con mi esfuerzo, pero trabajaré para estar mejor”, expresó.
En referencia a su gol, el experimentado atacante comentó que fue un momento muy feliz de acuerdo a las circunstancias del partido y aunque esta primera anotación le genera confianza, sabe que el aporte de goles debe ser constante para el beneficio de Chivas.
“Lo gocé bastante por como se dio el partido, como íbamos perdiendo, que más quisiera que hubiera sido el del gane, pero bueno, uno está para meterlas así, vayas ganando o perdiendo, me tocó la fortuna; estoy tranquilo, pero a la vez trabajaré más fuerte porque esté equipo tiene que levantar”, apuntó.
‘Nunca he agredido a nadie’
Acerca de la jugada con Édgar Dueñas, en la que el silbante Jesús Fabricio Morales determinó mostrarle la tarjeta roja directa, el dorsal nueve del Guadalajara manifestó que nunca fue con la intención de lastimar al central rojo, ya que al levantarse tenía la vista en el balón y no observó donde se encontraba su adversario.
Asimismo, Sabah Rodríguez precisó que en su carrera de casi 13 años en Primera División no tiene antecedente alguno de que haya agredido a alguien como dio la impresión en esta ocasión en el contacto con el defensor de los Diablos Rojos.
“Yo nunca tiré una patada, yo quiero pararme, al correr él tiene la cabeza ahí, fue muy aparatosa; los que me conocen mi carrera nunca le pegado a nadie así, no era lo que yo quería, lo bueno es que se sacó un empate.
“Cuando caemos los dos, yo trato de voltearme, giro el cuerpo para ir sobre el balón, lo veo que cae y veo al árbitro que viene a expulsarme, a lo mejor le pegué sin querer, pero nunca una patada o de mala leche, ni lo vi, yo estaba viendo el balón, yo estoy muy tranquilo y confío que la sanción va a ser de un partido, porque yo nunca he agredido a nadie así”, aseguró.





