Inmejorable. Así puede calificarse la actuación del Rebaño Sagrado en el primer Clásico Nacional contra el América que disputó en el Estadio Omnilife, pues en aquel compromiso de la Fecha 13 del Torneo de Clausura 2011, el cuadro dirigido por José Luis Real le dio una cátedra de buen futbol a los pupilos de Carlos Reinoso, ya que se llevó el triunfo con un contundente marcador de 3-0.
El Guadalajara llegó a aquel encuentro con un registro de cuatro duelos sin conocer la derrota y como séptimo lugar de la clasificación general con 18 puntos, un peldaño por debajo de las Águilas, que acumulaban 19 unidades, además de que ambos venían de conseguir un triunfo, frente a Necaxa y Puebla respectivamente.
Ante un escenario pletórico, el Rebaño Sagrado se encargó de exhibir un juego práctico y de mucho despliegue físico, que pudo generar casi con libertad absoluta su mejor futbol, pues no le prestó el balón al rival. No conforme con esto, la defensa de los de Coapa se notó muy frágil en cada llegada del conjunto local, y la dupla al ataque conformada por Vicente Sánchez y Ángel Reyna poco pudo hacer para inquietar la cabaña de Luis Michel, salvo una acción del primero que no supo aprovechar cuando enfrentó solo al arquero.
La primera alegría para la afición del Guadalajara llegó al minuto 28, cuando Xavier Báez desbordó por la derecha, mandó un centro al corazón del área y Erick Torres se levantó para conectar de cabeza y vencer por abajo pegado al poste a Guillermo Ochoa.
La poca idea del América al frente llevó al entrenador azulcrema a modificar en la primera parte, pues mandó al terreno de juego a Vicente Matías Vuoso para tener un centro delantero fijo e intentar algo diferente. Incluso Reyna estuvo cerca de emparejar los cartones en el ocaso de la parte inicial pero Michel desvió su tiro a una mano.
En el complemento, los emplumados intentaron realizar lo que no habían podido lograr, hacer circular el balón por la mayor cantidad posible de sus elementos y tener profundidad, aunque no tuvo fortuna. Por su parte, el ‘Güero’ Real hizo ingresar a Marco Fabián, quien fue todo un revulsivo para la ofensiva rojiblanca y no tardó en hacerse presente en el marcador.
Al minuto 72, el ‘Cubo’ Torres recibió un centro dentro del área, aguantó la marca y cedió para Fabián, quien de zurda disparó potente y al ángulo para dejar sin oportunidad a Ochoa y provocar la euforia en las gradas.
Siete minutos más tarde, Omar Arellano desbordó por la parcela izquierda, pisó línea de fondo, mandó un servicio a segundo poste, donde el mismo Fabián se encontraba para cerrar la pinza con la cabeza y desatar la algarabía en el Estadio Omnilife. Con un futbol no muy adornado pero sumamente efectivo, Chivas se llevó una edición más del clásico con un abultado marcador de 3-0.
Con este resultado, el Rebaño Sagrado acumuló tres victorias consecutivas y llegó a 21 unidades, para escalar al subliderato del Grupo Uno y al cuarto lugar de la tabla general, mientras que el América se estancó en el segundo peldaño del Sector Tres con 19 puntos y cayó al octavo sitio de la clasificación.





