San Nicolás de los Garza, Nuevo León.- Un partido como el del sábado por la tarde en la cancha del Estadio Universitario difícilmente pasará al olvido, pero no por la tormenta eléctrica que azotó el partido al medio tiempo y que retrasó por más de 90 minutos el inicio del complemento, sino porque Guadalajara tenía en la lona al conjunto felino y terminó por igualarlo.
Y es que hasta los 74 minutos, Guadalajara había hecho prácticamente todo por nota, había sido solvente en defensiva, mandón en el medio campo y contundente en la ofensiva, sin embargo, una serie de errores de concentración ocasionaron que todo el esfuerzo del partido se viniera abajo, y en lugar de sacar tres puntos prácticamente asegurados, Chivas sólo obtuvo uno.
Transcurrían apenas cuatro minutos de iniciado el partido, Chivas ya se había acercado una sola vez al área de los felinos, pero sin mucha trascendencia, pero de pronto, desde el costado derecho y en terreno propio, Jesús Sánchez vio a la distancia el movimiento que le marcó Rafael Márquez Lugo en ofensiva con clara ventaja sobre sus rivales.
Con gran precisión, el apodado "chapito" puso la pelota hasta la ubicación del Marquez Lugo quien con amplia ventaja, pero ya con la sombra del portero Enrique Palos, prefirió aguantar la esférica, se puso de espaldas al arco y midió el tiempo y el espacio para ceder de manera inmejorable la pelota para la llegada de Aldo De Nigris, quien sobre la línea del área sacó un disparo preciso, desconcertador para defensiva y portero felinos, quienes simplemente contemplaron en primera fila el primer gol del artillero con la camiseta del Rebaño, el que ponía cifras en el marcador, el que silenciaba el Volcán Universitario.
Ya con la ventaja en el tanteador, Chivas continuó tal y como comenzó el partido, concentrado, ordenado, con vocación ofensiva, pero sin desesperación por estar en terreno enemigo, situación que sí vivió el conjunto de Tigres, quienes ante la presión de su afición, comenzaron a hacer más y más intentos por llegar a la puerta rojiblanca, justo donde encontraron una zaga bien plantada, fortalecida por un medio campo que supo agregarse para tener bien resguardada su cabaña.
Con el paso de los minutos, el partido cayó en una dinámica muy clara, mientras que Tigres buscó por todas las formas posibles poder adentrarse en territorio rojiblanco, Chivas por su parte fue ordenado, cauteloso, inteligente y con su objetivo muy claro, pues en su afán por igualar en el marcador, Tigres dejaría espacios en defensiva y era ahí donde debía aprovechar.
Primero fue Alberto Acosta quien disparó dentro del área, pero por encima del arco de Luis Michel, después vino Lucas Lobos para probar fortuna desde media distancia y el resultado fue idéntico al de su compañero, y también trató Alan Pulido cuando a los 30 minutos hizo una gran jugada que lo dejó sólo frente al portero del Rebaño, pero al tratar de definir, tan afinados estuvieron los reflejos del guardavallas rojiblanco que con el rostro detuvo el disparo del artillero felino.
Chivas también tuvo lo suyo en la portería de Tigres, pero a diferencia de su contrincante, el Rebaño fue más inteligente, cauteloso y efectivo al momento de atajar, porque cuando la esférica cruzó la mitad de la cancha controlada por Guadalajara el peligro fue latente, Rafael Márquez Lugo y Aldo De Nigris hicieron realmente sentir temor a la defensiva universitaria y ni que decir de Carlos Fierro, que por momentos hasta doble marca jaló por su peligrosidad.
Pero el marcador ya no se movería, al menos en los primeros 45 minutos, y habría que esperar algún tiempo más para que las emociones futbolísticas aparecieran, porque cuando el silbante Fernando Guerrero indicó el término del primer lapso, el cielo en San Nicolás de los Garza soltó su furia e hizo que las acciones en la cancha tuvieran que esperar para la reanudación.
Cumplidos los 15 minutos reglamentarios de descanso y justo cuando los equipos ya regresaban a la cancha, la pertinaz lluvia acompañada por los destellantes relámpagos le dieron la pauta al juez central para considerar tormenta eléctrica la inclemencia del tiempo, riesgo para el desarrollo del juego y por lo cual tuvo que poner en pausa el reinicio del juego.
Poco más de 105 minutos después de finalizado el primer tiempo, cuando la lluvia cedió un poco y los relámpagos ya no rondaron el cielo del Universitario, con cerca de medio aforo aún en el graderío del coloso de San Nicolás, las acciones del Tigres contra Chivas continuaron porque había 45 minutos de un duelo que Chivas dominaba por la mínima.
Y cuando el cotejo continuó, la muestra futbolística de colectividad, orden, inteligencia en ataque y solvencia defensiva tuvo en el segundo tiempo su mejor expresión y desarrollo, pues con el ingreso de Marco Fabián en el sitio de Rafael Márquez Lugo, Chivas no demoró mucho en avisar en el arco rival que los tres puntos serían sólo de ellos.
Porque a los 47' Carlos Fierro tuvo una inmejorable ocasión de gol, disparó cruzado dentro del área y sin marca, pero el portero Palos se la encontró y rechazó. Tres minutos después el mismo Fierro desbordó por izquierda, sobre línea final mandó un servicio raso hacia el centro del área que De Nigris alcanzó, pero no de la manera más cómoda para el remate, por lo que Enrique Palos se quedó con la esférica.
Vendría entonces la acción que detonaría que Chivas tomara aún más el mando del partido, porque desde propio terreno y por el costado izquierdo del campo Miguel Ponce lanzó un largo servicio hacia el área felina, al cual el portero Palos midió temeroso y Aldo De Nigris aprovechó para pelear el balón y con la punta del pie ganar por centímetros la pelota, para después rebotarla en el pecho del arquero.
Dicho rebote se elevó unos metros, suficientes para que Marco Fabián tuviera el tiempo necesario de llegar a la disputa de la pelota, ganarla fácilmente, driblar hacia la izquierda, eludir a un nuevo defensa que le salió de inmediato y sin más complicaciones por resolver, disparar a la meta desprotegida y conseguir así el momentáneo 0-2.
Pero habría más para el Rebaño, porque diez minutos después Chivas tocaría la puerta nuevamente, esta vez mediante una jugada por izquierda en la que con un tiro libre cobrado por Marco Fabián, la pelota fue desviada por un defensa felino para después tomar rumbo hacia el costado derecho del área donde un Carlos Fierro, con la ambición de un depredador de goles, remató de botepronto para vencer a Palos y hacer ya con un 0-3 escandalosa la goleada ante Tigres.
Sin embargo, de pronto todo cambió, Chivas dejó de tener el control del esférico, de poseer las mejores acciones de gol, y lo que hasta los 70 minutos había sido su principal virtud, los errores comenzaron a aparecer y con ellos, los descuentos en el marcador que hicieron prender un Volcán prácticamente apagado.
Hacia los 75 minutos, cuando las acciones de Tigres no habían dado siquiera un ápice de peligro para Guadalajara, Alan Pulido se encontró con una pelota en el área la que sin pensarlo dos veces conectó de derecha para vencer a Luis Michel y descontar en el tanteador a su equipo. Cuatro minutos después, un aparente jalón dentro del área de Víctor Perales sobre Lucas Lobos fue sancionado como penal.
Desde los once pasos y a los 80 minutos, el defensa Juninho cobró acertadamente y acercó de forma dramática a los Tigres, e hizo que el 2-3 prendiera en demasía a su equipo y su afición para poder aprovechar la condición anímica a su favor y buscar el espectacular empate que los metiera de regreso en el partido.
Y así fue. Porque a los 85', en una acción que durante todo el partido la defensiva rojiblanca solventó de manera impecable, esta vez lo hizo de forma titubeante, de ahí que Lucas Lobos, al contar con la fortuna de encontrarse con un rebote dentro del área, disparó con potencia para superar a la defensa y al portero y poner un 3-3 que le daba un dulce sabor a los felinos por su remontada, pero una amarga sensación al Rebaño por verse alcanzados.
Pese a el vaivén de jugadas continuó durante los cinco minutos restantes del tiempo reglamentario, más los tres agregados por el silbante, el final de la historia llegó. Poco más de 200 minutos después del silbatazo inicial, de la mitad en suspenso por la reanudación o no del juego, de seis goles y de emociones al por mayor, Tigres y Chivas dividieron puntos en el Universitario, los felinos, rescataron un punto perdido en una aparente goleada en contra, mientras que Chivas perdió dos, en lo que pudo haber sido una goleada de escándalo y a domicilio.
Tigres 3-3 Guadalajara
(Alan Pulido a los 75' Juninho de penal a los 81' y Lucas Lobos a los 85')
(Aldo De Nigris a los 4', Marco Fabián a los 53' y Carlos Fierro a los 63')
Árbitro Fernando Guerrero Ramírez
Estadio Universitario
San Nicolás de los Garza, Nuevo León













