
Son poco más de las nueve de la noche en la colonial ciudad de Morelia Michoacán, apenas unos minutos atrás recién finaliza el duelo de Ida de los Cuartos de Final del Bicentenario 2010 entre Guadalajara y Monarcas y el pensamiento en el Rebaño Sagrado, más que el 4-2 en contra obtenido en el partido, ya se traslada al duelo de Vuelta de los Octavos de Final de la Copa Libertadores.
Tras abandonar el inmueble michoacano, el hotel de concentración en la misma capital purépecha alberga a Chivas para una cena justo antes de trasladarse hacia el aeropuerto michoacano, donde un vuelo charter ya aguarda al conjunto rojiblanco para encaminarlo hacia tierras argentinas, sede de su duelo ante Vélez Sarsfield en la justa sudamericana.
El reloj ya marca poco después de las dos de la mañana y con el despegar de la aeronave, comienza un viaje que habrá de ofrecerle a Chivas un sin fin de pruebas a superar, independientemente de las deportivas a las que deberá de resolver en la cancha del Estadio José Amalfintani de Buenos Aires con una ventaja de 3-0 en la ida, celebrada una semana antes en el Estadio Jalisco.
Amanece en el horizonte, es ya domingo y debido a contratiempos aeronáuticos, la terminal aérea de Guayaquil en Ecuador sorprende a la delegación Chivas... la única escala estipulada en el vuelo consideraba a la capital peruana como su punto de recarga de combustible y de provisiones, con un desayuno en forma que habría de compensar las horas de vuelo.

Primera prueba para Chivas: la adaptación al momento, pues si bien es cierto que las comodidades que brinda un vuelo privado ya se habían adecuado al descanso de los elementos, quienes cómodamente acomodados en una hilera de asientos buscaron la manera de generar el reposo que el esfuerzo físico de unas horas atrás les ocasionó, el suplantar un desayuno adecuado por una típica comida de avión, consistente en bocadillos y yogurth para beber, pone al Guadalajara de nueva cuenta a prueba.
Segunda prueba para Chivas: la paciencia. El constante ir y venir de personal de vuelo hacia las oficinas de la terminal aérea presagia una demora considerable, sin embargo, de cuando desciende el primer tripulante a cuando se anuncia el "listo, vamonos" ya han pasado casi cinco horas de trámites burocráticos, cambios y permisos correspondientes al espacio aéreo de cada país por el que comprende el plan de vuelo... y de nueva cuenta al aire, donde la hora de la comida llega y la situación es la misma: los bocadillos aparecen en escena.
La adaptación del cuerpo al descanso y a la comida comienzan ya a pasar factura, sin embargo, casi 16 horas después de despegar de tierras mexicanas, la aeronave por fin pisa tierras australes. Se ha llegado ya al destino que demanda el juego de vuelta de la competencia internacional y aunque se tenía previsto un entrenamiento regenerativo, éste se modifica por una buena alimentación y una caminata que ayude a regenerar al cuerpo del viaje.

Restan poco menos de 48 horas para un juego de alta competencia, de alta exigencia y ante un rival que tiene a su favor la cancha, el clima y el entorno, pero para ello Chivas ya se repuso con buenos descansos, con buena alimentación, con una buena preparación física y sobre todo, con una mentalidad propia de un equipo que sabe que competir en Sudamérica implica más allá que once elementos rivales en el campo.
Se llega la hora del encuentro y los contratiempos continúan,"tenemos que esperar unos minutos aquí por que en este momento está llegando la hinchada local al Estadio", menciona el personal de logística del cuadro anfitrión al justiciar la primer parada del Rebaño aún sobre la autopista que conduce al barrio de Liniers.

"La hinchada de Vélez los está esperando en la explanada del estadio y quieren golpear el camión" se le escucha decir a un mando policial argentino que ha ordenado que el transporte del Rebaño se detenga nuevamente a escasos kilómetros del Fortín, en lo que en apariencia parece ser una medida precautoria.
"Hay mucha gente aún", repite de nueva cuenta justo después de continuar su camino y detener de nueva cuenta la marcha del equipo ya a contadas cuadras del inmueble, ya con la hora del encuentro encima y ante un clima tranquilo, que minutos después en las afueras del estadio se confirmaría que sólo se trató de una intimidación, de una especulación al encontrar despejada el área de acceso al José Amalfitani.
Y vinieron más pruebas para Chivas, el entorno hostil al momento de saltar al campo para el calentamiento, la euforia de la hinchada de Vélez al lanzar cientos y cientos de fuegos artificiales, los gritos sonantes y constantes durante todo el encuentro y un arbitraje que al cuadro argentino le creyó todo y al mexicano nada.
El reloj indica casi medianoche en Buenos Aires y Chivas sale del inmueble con un 2-0 en contra, suficiente para acceder a la siguiente fase de la Copa Libertadores y por ello las consecuencias aparecen de nueva cuenta, "es más seguro ir de frente y doblar a la derecha para tomar la autopista", repica el guía policial al momento ser contrariado por el personal de la empresa de transporte contratado por Chivas, que argumentaba demasiado recorrido teniendo un camino más corto en su rumbo hacia el Aeropuerto de Ezeiza.
"Si querés nos vamos solos eh", ultima la parte del Rebaño al tiempo que la patrulla guía cede en la petición, evidenciando la pérdida de tiempo innecesaria que termina por no surtir efecto ya que a escasos 15 minutos, Guadalajara ya cena de forma idónea en un restaurante campestre, a pocos minutos de la terminal aérea.

De nueva cuenta y por segunda ocasión en las últimos días, Guadalajara aborda un vuelo pasadas las cuatro de la mañana, tiempo local, el cual tiene como destino la Perla de Occidente, con una breve escala para cargar combustible en tierras incas, situación que con el paso de los minutos se modifica de nueva cuenta, ya que con la llegada del alba, el aeropuerto de Iquique en Chile presagia un cambio y un regreso igualmente complicado que la ida.
Cerca de dos horas varados en tierras chilenas a causa de conflictos por el espacio aéreo, que obligan al Rebaño a realizar una parada no estipulada, la aeronave de nueva cuenta despega, el descanso y la satisfacción de haber conseguido la calificación en la justa internacional hacen más agradable la hora y media que dura el trayecto para una nueva escala, ahora en Chiclayo, Perú, última parada que también genera una demora por combustible de menos de una hora, para cinco horas y media después aterrizar en Guadalajara luego de un total de casi 14 horas de vuelo.
¿Será el nuevo acaso el nuevo guión de una película que cuenta las peripecias de un traslado interpaíses?, no, pues aunque lo parezca, es el quehacer que vive Chivas al estar inmerso en dos competencias, la Liguilla Mexicana y la Copa Libertadores; pero aunque los resultados le favorecen, al conseguir el objetivo de seguir con vida en la justa internacional y el entorno que implica la logística de viajes de apoco comienza a pasar factura.
Sin embargo, a los ojos de jugadores y Cuerpo Técnico del Rebaño, este tipo de vivencias tienen su lado positivo, primero, porque el vivir un partido en el entorno que se tuvo en el José Amalfitani de Buenos Aires constituyó una experiencia sumamente enriquecedora para los noveles elementos de Chivas, incluido el trayecto de viaje efectuado.

Pero también, la adecuación a las circunstancias que se dieron en el viaje marcaron la pauta para enaltecer la actitud y mentalidad de un grupo de jóvenes, quienes aunque acostumbrados a viajar, debido a que en las Fuerzas Básicas también se tiene el roce internacional al menos tres veces al año, el viajar con en circunstancias similares constituyó una experiencia única.
Por eso aunque ya ha pasado poco más de una semana de dicha situación, la adrenalina previa al juego, el hartazgo de una espera sin explicación en aeropuertos y la incomodidad que generó el estar a expensas de una alimentación distinta a la habitual, todavía se refleja en los rostros del Cuerpo Técnico y del capitán del equipo Héctor Reynoso al momento de sacar una conclusión de dicho pasaje.
"Un partido como el que tuvimos en Vélez, representa no sé cuántos partidos, quizá siete u ocho en uno solo; para los muchachos representó un aprendizaje que se podría conseguir en varios encuentros, por la dificultad del rival, por el entorno, por el público, por la cancha, por el país y porque fue en el torneo más importante del continente como lo es la Copa Libertadores", antecede José Luis Real al resumir la importancia de la vivencia.
El traslado y sus complicaciones
Al desmenuzar el tema, las conclusiones surgen como cascada, la opinión de cada uno de los integrantes del Cuerpo Técnico complementa una reflexión que lleva al completo análisis de la situación y de cada una de las vivencias a las que se les puede sacar provecho, pensando en un futuro inmediato, dado que la competencia continúa.
"Pesa, para todos pesa, hay una merma física y un desgaste, pues tienes el del partido y después el del viaje, el tener una parada imprevista, durar casi cinco horas estacionados en Ecuador genera desgaste; afortunadamente algunos jugadores no se percataron de ello porque pudieron dormir, pero hay desgaste y merma física", comienza el Preparador Físico Armando Camacho.

"Es una preparación que ya se tiene, que es previa al viaje, mentalizando y visualizando lo que íbamos a pasar", antepone el estratega José Luis Real en referencia al traslado vivido, "creo que nadie nos sorprendimos de lo que vivimos pues estábamos conscientes de que era el esfuerzo de Morelia, el viaje toda la noche, y lo que íbamos a vivir. Desafortunadamente los imprevisos nos acabaron".
"Como parte de la delegación todo los viven, pero hay una diferencia importante, uno no compite y el jugador sí, es por eso que se le tiene que dar una importancia grande a la alimentación, al traslado cómo para el jugador, a la hidratación y por ello es importante que el jugador pueda llegar una centésima de tiempo antes que el rival", agrega Germán López, Auxiliar Técnico del Rebaño.
Mentalidad y adaptación
"No es fácil", dice con entereza Héctor Reynoso al tiempo de escuchar a la interrogante de qué tan sencillo es realizar la recuperación en un vuelo rumbo a Sudamérica, "creo que vas mentalizado a que de alguna manera vas a vivirlo, más cuando ya tienes el antecedente de partidos anteriores, sabes de los contratiempos que te vas a encontrar, cosas que hacen los rivales para distraerte, tal y como lo vivimos en este duelo ante Vélez".
"Las fisioterapias han caído muy bien en el equipo ya que son muy buen apoyo, pero lo más importante es que vayas mentalizado, que aunque no se descanse bien en el avión, sí tengo que hacerlo ya en la sede para poder llegar de la mejor forma al partido", confirmó el zaguero rojiblanco, uno de los elementos que más andanzas de este tipo ha vivido con el Rebaño.
La ayuda extra para la recuperación
Dentro del equipo, se cuentan con diferentes formas de colaborar con el jugador para un óptimo descanso, una recuperación idónea y todo lo que refiere a que en la brevedad del tiempo posible, el jugador regrese a su cien por ciento físico, necesario para la competencia continua que le representa el estar en dos competencias.
Por ello es que, al igual que se realiza comúnmente después de cada encuentro, Guadalajara tiene varias acciones a desarrollar, que van desde fisioterapias y una correcta y necesaria hidratación, hasta las técnicas de respiración utilizadas para una relajación y su posterior descanso, similar a la de las sesiones de Yoga, independientemente del lugar donde se encuentre.
"Se ha realizado un estudio previo y lo que realizamos con las fisioterapias es buscar eliminar la fatiga en el músculo después de un esfuerzo importante, está comprobado y lo que hacemos es ayudar a los jugadores para estar en plenitud físicamente. Se realiza siempre, ya sea en un avión o en donde sea", explicó el profesor Armando Camacho.
"Hay un cierto descanso, se nota al día siguiente del partido, que es cuando más trabajo se tiene y la verdad yo he llegado más recuperado, ya que normalmente te hinchas como por ejemplo en los pies y ahora con estas fisioterapias ya no sucede. Obvio amaneces con dolor de la posición en la que descansas, como la espalda o el cuello, pero en el resto me sentí muy bien", confirmó Héctor Reynoso, quien al igual que sus compañeros, pusieron en práctica este tipo de actividades tanto en el trayecto de ida como en el de vuelta.
¿Cómo evitar, cómo prevenir?
Si el tiempo para jugar un partido no se puede aplazar con más días, si el duelo no se pude mover a una ciudad donde el traslado no represente una complejidad para conjunto mexicano, o si no se puede tener una mayor ventaja para los partidos como visitantes, el mismo equipo debe de tener en cuenta dos aspectos fundamentales: conocimiento y adaptación.
"Que la logística del viaje sea la adecuada, que sepamos lo que vamos a vivir", sentencia José Luis Real, "por ejemplo ahora estábamos considerando llegar a Perú, donde se tenía ya preparado un desayuno, y se alteró la logística del viaje y aunque no fueron cosas internas, sí terminó por afectarnos", insistió el Auxiliar Técnico Héctor Real.

"Después hay que contar con todo lo necesario para la hidratación, para la alimentación, no "churritos o papitas"; el descanso y la adaptación a los diversos factores, al clima, al horario y todas esas partes conforman lo importante que es tener el conocimiento de a lo que nos vamos a enfrentar", agrega el técnico José Luis Real.
Por su parte, como capitán y como uno de los hombres que más experiencia tiene en este tipo de torneos, Héctor Reynoso sabe que su aporte hacia los jóvenes es crucial, ya que las Fuerzas Básicas tiene una idea de los que significan los traslados a torneos internacionales, no así los imponderables que pueden presentarse en torneos como la Copa Libertadores.
"Hay el desconocimiento de parte de los jóvenes de cuando se tienen este tipo de situaciones, uno puede ayudarlos en ese sentido, decirles que el tener un vuelo privado es tener varios asientos para uno solo; aunque tampoco hay mucho que decirles, ya que ellos también tienen mucho bagaje en ese sentido, con los viajes que realizan a los torneos internacionales", refirió el jugador.
El premio a la adaptación
Retraso de vuelos, intimidación por parte del conjunto rival previo al traslado a la sede del partido, tendencia arbitral mostrada en el criterio distinto para juzgar jugadas de idéntica manufactura y con consecuencias distintas para el equipo local que para el visitante; entorno hostil y agresivo y un clima nada amigable dentro del campo de juego, son en resumen uno de los tópicos que bien podrían destacarse de la expedición hacia Argentina, pero que para el Rebaño tuvo como recompensa el pase a la siguiente fase.
"Hay un sello en lo que es el jugador de Chivas, en tanto el que es de Primera División como el que viene en las categorías inferiores, entonces ese sello de ser adaptable es importante", remarcó Luis Valls, Preparador de porteros del Rebaño y parte importante del Cuerpo Técnico del Rebaño.
"Creo que por la educación del grupo se consiguió esto", sentencia sin dudar el técnico rojiblanco, "en Chivas se tiene a un grupo educado, basado en que todos han viajado, que a pesar de no conocer detalles de este viaje, saben y están preparados para responder ante cualquier cosa que se presente, llámese traslados, arbitraje, público, las paradas antes de llegar al estadio y cosas así que para algunos son nuevas, pero que la adaptación que tiene el grupo fue básica.

"También fue importante que el equipo no se cayó, no se venció cuando nos metieron el primer gol, pero el equipo siguió y fue un equipo con mentalidad muy importante. Creo que esta experiencia, si la hubiéramos pedido, no se nos hubiera dado de tan buena manera, porque todo lo que hemos vivido, por más que se hayan pasado tantas veces por esto, vivir esta experiencia pudo habernos dejado un mal sabor de boca, pero ha sido al contrario y eso mismo nos ha dado la principal motivación para intervenir de mejor manera en los viajes.
"Jorge Vergara sabe de todo esto y nos está apoyando para que los traslados sean cuando se requiera, no está brindando todas las opciones para hacerlo lo mejor posible y eso nos compromete,porque sabemos que nos están dando todo el apoyo y que ahora sólo depende de nosotros lo de la cancha", finalizó el estratega.
"Hay un deseo que nos ha hecho enfrentar esas adversidades", continuó Reynoso antes de concluir la charla, "a veces no son fáciles, pero que tenemos mucho que ganar en específico en este torneo internacional, está claro que queremos hacer algo más de lo que ya se ha hecho en Chivas en este torneo y eso fue lo que mostramos en el partido ante Vélez.
"Escuchaba al "Güero" Real decirlo, creo que ese partido valió cinco o diez partidos internacionales de visita, por la presión que ellos estaban jugando, por como nos trataron antes de llegar al estadio, esas cosas cuentan. Su público nunca dejó de apoyarlos y eso nos tiene que servir de mucho para poner esa enseñanza al servicio del equipo", puntualizó.






