Ciudad de México.- Al descender del avión que los condujo desde la Perla Tapatía hacia la capital de la República Mexicana, Guadalajara dio cuenta de la expectativa que ha causado el duelo de Vuelta de la Semifinal del Clausura 2011 entre rojiblancos y universitarios, ya que cuando apenas abordó el autobús que los condujo del hangar hacia la Terminal Aérea, las muestras de la pasión del futbol comenzaron a asomarse.
"Arriba las Águilas... arriba los Pumas... " se le escuchó por el radio de comunicación de control interno que posee el chofer de la unidad, al que los elementos del Rebaño hicieron poco caso, ya que la presencia del Rebaño en la Ciudad de México suele causar tal revuelo, que aquellos que no son partidarios de los colores del más ganador de los equipos en México buscan por todos los medios llamar la atención.
Porque bastaron sólo unos minutos, tan sólo los instantes en que el camión arribó a la Terminal Aérea 2 del aeropuerto capitalino, para que el ensordecedor grito de "Chivas ... Chivas... " comenzara a escucharse con fuerza en el pasillo de llegadas nacionales, lo que de inmediato robó la atención de transeúntes y pasajeros que dieron cuenta de la llegada del Rebaño a la Ciudad de México.
Pues cuando apenas y se abrieron las puertas y el Rebaño apareció en la salida rumbo hacia el autobús oficial, una valla de al menos 300 personas esperó paciente a las jugadores, vitoreó el paso de Luis Michel, cobijó el caminar de Omar Arellano y cuando los demás elementos de Chivas aparecieron en el pasillo, la pasión de los aficionados se desbordó en elogios para los ídolos rojiblancos.
Porque el transitar por el andén de llegadas nacionales se convirtió en un ir y venir de camisetas rojiblancas, cámaras en mano, plumones en la otra y la felicidad de los seguidores de Chivas plasmada en sus rostros, mismos que generaron uno de los recibimientos más cálidos de los cuales tenga memoria el Rebaño, ya que incluso en la puerta del autobús oficial del equipo, el "Chivas... Chivas" nunca se detuvo.
Jóvenes, niños, damas y adultos por igual, coparon la terminal aérea para hacer una estampa rojiblanca que se extendió hacia las afueras del recinto aéreo capitalino, que continuó con el colorido por la avenida circuito interior y que tras dejar atrás la calle de Pensilvania, al doblar en Dakota, ya en la colonia Nápoles, una nueva escena rojiblanca se adueñó de las miradas.
En las afueras del hotel de concentración, sin dejar de entonar los cánticos característicos de los grupos de animación del Rebaño, poco más de 300 seguidores hicieron de la llegada de Chivas a su sede previa al partido del domingo una destacada estampa de calidez, pasión, entrega y confianza para el duelo ante los Pumas por el pase a la Final.
Porque con cada elemento que descendió del autobús y se dirigió hacia el ingreso principal, los aplausos crecieron, las porras se intensificaron y la pasión rojiblanca hizo que una vez más, como suele ser toda una costumbre, la Ciudad de México se pinte con los colores del que hoy por hoy, con ejemplos como este, sigue siendo el equipo más popular del Futbol Mexicano.





