Ciudad de México.- La pasión por el Rebaño no tiene comparación, y para muestra, la llegada del equipo a la capital del país en el día previo al Clásico de Clásicos del Futbol Mexicano.
Porque sin importar que el arribo del Rebaño se retrasó poco más de tres horas de lo programado, debido a una demora en la aeronave que trasladaría al equipo desde la Perla de Occidente, la afición esperó paciente tanto en los pasillos de llegadas nacionales de la Terminal Aérea Dos como en el hotel de concentración del Guadalajara.
Pues justo cuando el mejor y más popular de los equipos en el balompié azteca cruzó el umbral de salida en el aeropuerto capitalino, le estruendo que se generó de parte de los poco más de 300 aficionados congregados y a la espera de Chivas ensordeció la sala de tal manera, que la llegada de Chivas se convirtió en un suceso.
"Allá va Reynoso, correle", exclamó una aficionada con la playera del capitán de Chivas en las manos y seguida de su acompañante quien con evidente desesperación complementó el comentario, "pero es que de este lado viene Marco Fabián, vente", dijo el aficionado sin obtener respuesta a su petición, al tiempo que por lo menos una decena de aficionados copaban a su alrededor al habilidoso mediocampista del Guadalajara.
Y con escenas similares, de fanáticos en búsqueda de la firma o la fotografía con uno de sus ídolos, transcurrieron los poco más de 15 minutos que demoró Chivas en llegar hasta el autobús oficial del equipo, el cual custodiado por la seguridad del aeropuerto, también llamó la atención de los cientos de seguidores del Guadalajara que le rodeaban.
Casi media hora después de su llegada, tras realizar el traslado hacia el hotel de concentración, en la entrada principal del recinto ubicado en la colonia Nápoles de la capital de la República, más de un centenar de seguidores complementaron la bienvenida de Chivas a la sede de una edición más del Clásico de Clásicos.
Al tiempo que cada uno de los elementos de Chivas descendió pro la escalinata del autobús, el estruendo fue cada vez mayor, ya que con los gritos de "Vamos Rebañooo queremos la cooopaaaaa" como fondo, Guadalajara concluyó con el cálido recibimiento de la afición capitalina el día previo al duelo ante las Águilas del América, en el Clásico de Clásicos del Apertura 2011.













